merceroura

la rebelión de las palabras


11 comentarios

Vivir desde el amor


ocean-2595451_640

No se me ocurre mejor forma de vivir que desde el amor… Desde el amor a ti mismo. Desde el amor a todo lo que ves y habitas. Desde ese amor se crea, se construye, se suma, se baila… Se tejen relaciones sanas y se ama tanto a otros que se comprende que formamos todos parte de una tela compartida en la que todo movimiento genera un cambio que, al principio, puede ser imperceptible pero que luego es imparable. 

No es una varita mágica que todo lo pueda y lo transforme, ni un bálsamo que te nuble la vista. Es una forma de estar en ti sin que la carga sea tan pesada porque has podido perdonarte y soltar algunas de las piedras de tu mochila que pesaban tanto que no te dejaban levantar la cabeza y ver más allá… Es una sensación que te acompaña a cada momento, como si de repente el aire fuera más limpio y tú te sintieras siempre presente en tu vida… Siempre en tu sitio, siempre oportuna… Como si ya nunca sobraras ni molestaras nadie como pensabas antes, como si no te faltara nada ni estuvieras incompleto. 

Vivir desde el amor es no depender de un resultado ni de una mirada ajena. No ponerse ese vestido para que te vean y les guste sino porque te gustas y deseas compartirlo. No suplicar jamás pasar desapercibido y ser invisible, ni tampoco llamar la atención para reclamar que te miren y te valoren. Es no esperar a que otro te diga que sí y atreverse a pedir lo que quieres y que no pase nada si la respuesta es no… E incluso no ponerse nervioso si la respuesta es sí. 

Vivir desde el amor es no anularse para encajar en el molde, ni tener que demostrar nada para sentirse digno… Es no quedarse en el rincón para no estorbar ni ponerse en primera fila para que vean lo mucho que vales… Vivir desde el amor a uno mismo no es sentirse el ombligo del mundo, ni dejar de buscar a las personas que amas, ni de emocionarte con los besos ni los gestos… No es que no te importe si están o no están, si vienen o van, es sentir el dolor cuando te separas, pero descubrir que no hay nada malo en ti porque otros no quieran estar contigo… Es aceptarse de arriba abajo  y al mismo tiempo ser capaz de ver que cometes errores y querer solucionarlos desde el cariño y la compasión… Es encontrar esa paz que te permite estar solo y no sentirtse desamparado porque notas tu abrazo y tu calor. 

Es dejar de esperar esa llamada y salir a buscar el sol para que te acaricie la cara… Es dejar de luchar por lo absurdo y empezar a disfrutar de lo pequeño.

Es detener los relojes para amar y amar sin tiempo, sin premura, sin esperar a que el amor se escape o se desvanezca cuando te das cuenta de que es gigante y empiezas a sentirte diminuto a su lado y crees que esa sensación no es posible que vaya a durar en tu vida. Vivir desde el amor a uno mismo es sentirse grande y creer de una vez por todas que mereces lo bueno…Saber que todo caduca a su tiempo y nada huye de ti por ser quién eres. 

Vivir desde el amor es sentir que no hacen falta sacrificios, ni mensajes de amor eterno. Es dejar de comprobar cada cinco minutos si está o no está, si sonríe o no sonríe. Dejar de planearlo todo para que sea perfecto, dejar de mendigar que te vean, que te hagan caso y busquen tiempo para ti. Es soltar esas estrategias raras que cuentan en las películas para que se vuelvan locos por ti si no les haces caso. Es no compararse con otros y empezar a confiar en ti mismo y en tu capacidad para seguir adelante o aprender lo necesario para ello…

Vivir desde el amor es darse la oportunidad de sentir lo que realmente sientes y no negarse ni el llanto, ni la risa, ni la caída, ni la remontada, ni el abrazo, ni el miedo, ni el desengaño, ni la alegría… Es dejar de sentirte siempre ridículo e insuficiente.

Es perdonarse y perdonar. Es comprenderse y comprender… Es sentir tanta compasión que no hagan falta palabras. Es darse y dar. Es permitirse recibir. 

Es también a veces equivocarse, no saber, dar un portazo, soltar un grito y no poder avanzar… Y asumir esa imperfección como parte de la vida. 

Vivir desde el amor es no exigirse tanto, no malgastarse en las tonterías y no encontrarse peleando por la razón si te quita el aliento y la energía. Es no tragar, no ser objeto de regateo, ni de rebaja… Es no estar de oferta, ni conformarse con algo que no nos llena o nos hace daño. Es no esperar a conseguir el título para sentirse merecedor de lo mejor.

No pensar qué piensan… No vivir como otros quieren que vivas. No es callar ni tener que decir nada… No es hacer ni deshacer. No es comerse el mundo. No es moverse ni quedarse quieto, aunque hay momentos de quietud y calma y momentos de acción… 

Vivir desde el amor no es no tener miedo, al contrario. Es sentirlo profundamente y bailar con él, pero sin dejar que lleve el paso. 

Vivir desde el amor no es ser bueno o malo (¿qué será eso y quién lo decide?) es ser tú  mismo cuando descubras qué significa realmente esa frase tan usada y a veces con tan poco sentido que nos repiten mil veces sin darnos una forma o una fórmula para ello porque nadie la tiene… 

Vivir desde el amor es no cubrir el expediente ni seguir la norma si la norma te rompe o descubrir por qué necesitas romperte y luego volverte a componer tomándote el tiempo necesario…

Es leer un libro y meterse en las palabras…

Es bailar y ser el baile.

Es caminar y convertirse en el camino.

Es llorar y ser el llanto… Reír y ser la risa… Amar el aire que respiras y el cielo que te cubre, aunque llueva, aunque corras a cobijarte, aunque te asuste mucho la tormenta… Aunque duela y no te guste, aunque hagas todo lo posible por cambiarlo, aunque descubras que no puedes cambiarlo, aunque pase o se quede… Vivir desde el amor a uno mismo es amar tu vida aunque esté cansada y rota, a veces, porque en ella estás tú… Y eso la hace asombrosamente maravillosa. 

 

Gracias por leerme… Escribo sobre lo que siento o he sentido y el camino que he hecho hasta llegar aquí (aunque todavía estoy a medio camino de algún lugar). En este camino he aprendido poco a poco a aceptarme y amarme (aún me falta mucho, soy consciente).

Si quieres saber más de autoestima, te invito a leer mi libro “Manual de autoestima para mujeres guerreras”.

En él cuento como usar toda tu fuerza para salir adelante y amarte como mereces y dar un cambio a tu vida… Ese cambio con el que sueñas hace tiempo y no llega.

Disponible aquí 

amazon llibre merce amazon

Si quieres saber más de mí, te invito a entrar en mi web y conocer lo que hago. Acompaño a personas y organizaciones a desarrollar todo su potencial a través del coaching, el mentoring y la Inteligencia Emocional. 

www.merceroura.es 

Tengo un programa para ti para poder tomar decisiones y salir de bucle en que te encuentras.

Consulta aquí


1 comentario

Cuando no sé quién soy


girl-2364013_640

A veces no sé quién soy. No sé cuál de las personas que me habitan es la más real. ¿La mujer cariñosa y confiada o la que está siempre a la defensiva esperando una puñalada? ¿La que agradece o la que se queja? ¿La que sueña o la que pisa firme en el suelo y besa la realidad?

Me busco en los detalles y me encuentro en las calamidades y los errores. Me veo en las fotos cuando estoy triste y parece que esa que ríe tenga que ser otra que no lleva mi equipaje ni carga con tantas piedras todavía por soltar… 

¿Quién soy? La que dice no porque tiene miedo o la que normalmente se lanza antes de pensar… La que dice lo que piensa por esa boquita sin freno y luego tiene que aguantar algunas miradas o la que a veces se calla. No sé si soy la mamá furiosa y gruñona que lo hace todo mal porque le falla la paciencia después de repetirlo todo cien veces o la que a media noche acompaña cuando a su hija cuando se asusta y es capaz de calmarla con un abrazo y un par de palabras… No sé si soy la obsesa del orden y el control o la que cuando se suelta puede ir despeinada por la vida y no pasa nada.

No sé si soy la que siempre mira el reloj para llegar a tiempo a algo que realmente no importa y mientras se pierde la magia o la que queda bien con todos menos con ella mientras ve como la vida se escurre entre sus manos.

¿Soy la que todavía está en el patio del cole esperando a que alguien le pida que juegue con ella o la que se atreve a hablar ante un auditorio de trescientas personas?

¿Soy la mujer que no se gusta en bikini o la que se desnuda emocionalmente en cada uno de sus libros porque siente que esa desnudez es necesaria para ella y para otras personas?

¿Soy la institutriz que me habita y que siempre me dice que nunca hago suficiente o la niña todavía juega en la orilla de la playa  y mira sus castillos de arena como si fueran de verdad?

A veces, no sabemos quienes somos porque nos invade la culpa, el reproche, el miedo a no ser cono creemos que deberíamos. Porque un mal momento en el que nos dejamos llevar por la rabia, el miedo, la angustia o la tristeza parece que empaña el trabajo hecho durante meses soltando lastre y confiando, el amor compartido y la confianza. Como si una mala cara, un enfado, un grito de ansiedad, una palabra fuera de contexto pudieran borrar todo lo que somos. Como si los errores tuvieran que pesar siempre y no pudiéramos soltarlos y aprender de ellos… Como si nos hubiéramos pegado un etiqueta que jamás nos pudiéramos quietar y nos juzgáramos eternamente por el fallo de sólo un instante.

No soltamos nuestra carga ni nuestra sensación de culpa porque no reconocemos esa parte oscura que todos llevamos dentro. Porque ocultamos a la persona que grita y mostramos sólo a la que razona, porque dejamos en casa a la mujer que llora como si la castigáramos por su llanto y pena y sacamos únicamente a pasear a la mujer que sonríe, porque nos avergonzamos de nuestra imperfección y no podemos aceptar nuestros errores y malos momentos… Renegamos de esa parte indomable que tiene miedo y que sale a ratos y eso hace que parezca más inmensa y gigante, que viva más límite y se sienta más culpable de lo que es… Cuando en realidad es un espejo de ese dolor que acumulamos dentro porque no nos atrevemos a reconocernos y aceptarnos… Porque no curamos nunca esa herida que nos afanamos en tapar y no querer ver… Porque nos da tanto miedo que los demás vean a la bestia que llevamos dentro que la encerramos para que no salga y es cuando más pugna por salir y más aúlla.

Si no somos capaces de abrazar nuestros errores y reconocer que somos luz y somos sombra, no podremos usar ese dolor para crecer, para soltar esa carga, para liberarnos de esa angustia que todo lo impregna… Si no nos arriesgamos a visitar a la bestia y hablar con ella, comprenderla y aceptarla, siempre, siempre estará luchando dentro de nosotros por salir… 

Si no aceptamos nuestra oscuridad, no podremos brillar porque siempre estaremos pendientes de escondernos, de vivir a medias, de cerrar las puertas para que no se nos escape el remilgo o la mala cara, para que no se nos note el llanto acumulado, para que nadie se de cuenta de que no siempre somos lo que parecemos… 

Si siempre estamos pendientes de parecer, nunca seremos. Si hacemos callar a esa voz que llevamos dentro en lugar de aceptarla y comprender de dónde viene, nunca dejará de gritar. Si no miramos en nuestro interior, nunca sabremos quienes somos realmente. 

A veces, no sé quién soy, pero es porque no me permito sacar a pasear a mi parte incorrecta, a esa mujer enfadada con todos porque siente que la vida es injusta, a esa guerrera siempre a la defensiva que podría dejarte seco con una mala palabra, a esa loba herida que no se fía de nadie… A esa niña sola en el patio de la escuela que no se atreve a jugar con otras niñas porque se siente insignificante…

Cuando no sé quién soy es porque estoy renegando de mí, porque me estoy avergonzando de esa parte asustada y oscura que llevo dentro esperando que así se desvanezca, cuando en realidad así la hago enorme y la pongo a rabiar. 

Si quieres saber más sobre autoestima te recomiendo mi libro Manual de autoestima para mujeres guerreras”

En él cuento como usar toda tu fuerza para salir adelante y amarte como mereces y dar un cambio a tu vida… Ese cambio con el que sueñas hace tiempo y no llega.

Disponible aquí 

amazon llibre merce amazon

Si realmente quieres un cambio en tu vida, tengo una propuesta para ti. Un programa para tomar decisiones y salir de bucle en que te encuentras. Un entrenamiento exclusivo que en 40 días te permitirá reconocer tu potencial e ir borrando poco a poco las creencias y hábitos que frenan tu autoestima y tu evolución… ¡Echa un vistazo y toma ya esa decisión que puede cambiar tu vida! ¿Te acompaño?

Toma decisiones y cambia tu vida en 40 días 

Si quieres más información de mi trabajo, te invito a entrar en mi web.

Acompaño a personas y organizaciones a desarrollar todo su potencial a través del coaching, el mentoring y la Inteligencia Emocional. 

www.merceroura.es 

 

 


5 comentarios

Vayas a donde vayas


pathway-1149550_640

Vayas a donde vayas, hará frío, hará viento, sentirás miedo y a veces dolor… Vayas a donde vayas, pasará el tiempo y el sueño. Habrá recuerdos hermosos y recuerdos tristes. Habrá días de sol y de lluvia, habrá desconsuelo y habrá esperanza, alegría, retos, amigos, caminos que andar y puentes que cruzar de esos que al mirar abajo te harán cantar las tripas y temblar las piernas. Estarás seco y mojado, encogido y libre. Vayas a donde vayas te harás viejo o te sentirás joven. Te sentirás vivo o te sentirás roto. 

Vayas a donde vayas, habrá alguien que llora y necesita de tu abrazo y alguien que camina a tu lado para enseñarte el camino. Habrá risa y llanto. Habrá sed y habrá agua. Habrá amor y habrá guerra. Habrá noche y cuando acabe la noche, amanecerá sin que la noche puede evitarlo nunca. Habrá un ayer y un mañana, pero sobre todo, habrá un ahora, un presente, un momento que se escapa mientras te pierdes contando el dinero que te queda, culpándote por tus errores  antiguos y pensando qué le dirías a esa persona si no tuvieras miedo de hablar con ella.

Vayas a donde vayas, habrá mentiras y verdades maravillosas. Habrá miradas de amor y jueces severos. Habrá muros y montañas por los que trepar y valles tranquilos por los que mecerse un rato escuchando el silencio. Habrá amigos que te den la espalda y desconocidos que te alargarán la mano. Habrá desengaños, sorpresas, planes que saldrán bien y planes que saldrán mal y, al final, serán tus mejores planes. Habrá besos y abrazos y habrá caídas y arañazos. Habrá zarandeo y habrá quietud. Habrá niebla espesa y cielo claro, mucho cansancio y también mucho entusiasmo. Habrá orden y caos. Habrá sentido y sinsentido. Habrá palabras hermosas y palabras que te harán suplicar silencios. 

Camines por donde camines, habrá lugares oscuros y rincones llenos de luz. Habrá magia y habrá cierta desesperación. Habrá veces en que estará muy claro el camino y otras en que tendrás que dibujarlo a medida que das cada paso porque serán tus pasos el camino y tus decisiones a cada momento el destino que te espera. 

Habrá días que lo tendrás todo claro y otros en que te darás cuenta de que realmente no sabes nada. A veces, la soberbia te dirá que te pelees y otras veces la humildad te pedirá que te sientes a charlar y comprendas que otros tienen tanto miedo como tú en este viaje. Pedirás ayuda y la prestarás. Bailarás y te quedarás quieto. Dirás que sí y te dirán que no muchas veces. Hablarás mil lenguas y arrancarás mil flores. Romperás tu inocencia y muchas otras inocencias. Descubrirás que eres un ignorante y también que sabes cosas sin saber porqué las sabes. Atravesarás tu incertidumbre y también tu certeza. Beberás de tu angustia y sentirás tu paz… Vayas a donde vayas pasarán cosas que no quieres que pasen. Pasarán cosas que imaginas y cosas que no puedes ni imaginar… Esas cosas que no puedes controlar por más que lo intentes. 

No es a dónde vas, es lo que llevas contigo. Cuando vas, llevas tu mundo a cuestas. Tus miradas, tus percepciones, tus creencias, tus miedos, tus lágrimas acumuladas, tus emociones enquistadas… Vayas a donde vayas cargarás a todas las personas del pasado en nuevas versiones, con otras caras, con otros nombres, para que te des cuenta de que no están ahí sino que van contigo… Vayas a donde vayas, no será distinto si tú no eres distinto, si no transformas tu manera de vivir y aceptas tu realidad. Si no dejas tu culpa, encontrarás tu culpa en el camino. Si no abrazas tu rabia, llevarás tu rabia contigo… Si no comprendes tu tristeza, tu tristeza hará este viaje contigo…

Sea donde sea, lo que ahora arrastras, si no lo sueltas, se irá contigo. Si no te miras con los ojos del que se ama cuando se mira, si no te ves como mereces verte, si no eres consciente de tu inconsciencia… Si no eres capaz de comprender que otros también arrastran miradas y miedos y sueños y caminos sin recorrer. No es a donde vas sino las piedras que llevas en tu mochila desde hace tiempo las que pesan en el camino.

Y cuando vayas vaciando el equipaje de percepciones incorrectas y pensamientos repetidos, de miedos, de creencias rancias, de juicios severos, de recuerdos terribles, de posibles futuros amargos, habrá lluvia, pero no te importará tanto porque serás tu sol. Habrá montañas, pero no se harán tan arduas porque amarás cada palmo del camino… Habrá momentos duros, pero sabrás que cuentas contigo y que transitas por ellos de la mano de ti mismo y siendo capaz de ver el regalo oculto tras ese dolor, la oportunidad tras el conflicto, el amor tras el miedo.

Porque vayas a donde vayas, habrá paz si eres paz. Habrá luz, si eres luz. Habrá esperanza si eres esperanza. 

Vayas a donde vayas, estarás tú. 

Seguirás estando contigo, porque tú eres el camino. 

 

Si quieres saber más sobre autoestima te recomiendo mi libro Manual de autoestima para mujeres guerreras”

En él cuento como usar toda tu fuerza para salir adelante y amarte como mereces y dar un cambio a tu vida… Ese cambio con el que sueñas hace tiempo y no llega.

Disponible aquí 

amazon llibre merce amazon

Si realmente quieres un cambio en tu vida, tengo una propuesta para ti. Un programa para tomar decisiones y salir de bucle en que te encuentras. Un entrenamiento exclusivo que en 40 días te permitirá reconocer tu potencial e ir borrando poco a poco las creencias y hábitos que frenan tu autoestima y tu evolución… ¡Echa un vistazo y toma ya esa decisión que puede cambiar tu vida! ¿Te acompaño?

Toma decisiones y cambia tu vida en 40 días 

Si quieres más información de mi trabajo, te invito a entrar en mi web.

Acompaño a personas y organizaciones a desarrollar todo su potencial a través del coaching, el mentoring y la Inteligencia Emocional. 

 

www.merceroura.es