merceroura

la rebelión de las palabras


11 comentarios

La respuesta eres tú


mujer-raices-pelo

Soltar… ¡Qué difícil!

Es como si hubiéramos nacido para acumular y retener. Y lo hacemos con todo, con lo bueno, hasta que pierde el sentido… Con lo que parece malo, porque nos gusta sentir ese dolor que nos recuerda quiénes somos… Como si la punzada nos hiciera sentir vivos…

Y es que a veces, nos hemos identificado tanto con nuestras penas que somos nuestras penas. Y cuando alguien nos pregunta quiénes somos, nos limitamos a detallar una lista de agravios terribles que hemos tenido que soportar en la vida, como si fuera nuestro currículum, como si aquello fueran nuestras señas de identidad y nuestras credenciales…

No soltamos el dolor porque creemos que somos nuestro dolor. Y sentimos que si dejamos de mirarnos en el fondo de nuestras tragedias, no seremos nada… Nos hemos acostumbrado tanto a nuestra rabia, nuestro resentimiento contenido… Que pensamos que es nuestro carácter, nuestra personalidad. Y si dejamos ir esa actitud, no seremos nadie…

El dolor construido día a día forma a veces parte de nuestra esencia y tememos perdernos si dejamos que marche… Porque mientras te dolía lo que otros decían de ti construiste una coraza que te ha permitido ser quién eres…  Porque al sentirte minúsculo te pusiste a crecer para demostrar que eras grande… Porque la ira sin desatar te permitió construir un futuro mejor a base de superarte…

¿Qué me queda sin la energía que me dio mi dolor?

¿Qué tengo sin la fuerza que desencadenó en mi ese miedo, esa rabia, esa humillación?

La respuesta es fácil… Tú.

No eres tu dolor, eres lo que has construido con él.  Ahora ya no lo necesitas, ya no te sirve para seguir porque ya no eres esa persona triste y necesitada de mostrar al mundo que vale la pena… En realidad, no lo fuiste nunca, nunca, pero no lo podías ver…

Hiciste lo correcto pero con fines equivocados. Usaste la adversidad para crear algo hermoso, algo bueno para ti… Pero el objetivo no debía ser demostrarle nada al mundo sino crecer y confiar en ti. Pensabas que si te querían y aceptaban, te amarías tú y ahora ves que en realidad era al revés…

No importa ahora. Cada uno hace lo que puede con lo que está a su alcance.

Y ahora que sabes que puedes, debes soltar… Deja las muletas y camina solo. No necesitas apoyarte en nada ni nadie porque has descubierto la verdad, el poder es tuyo.

No vuelvas a cederlo ni arrendarlo. A nada, a nadie, ni a una versión de ti cómoda y cobarde…

No necesitas ese dolor porque lo has transformado.

Aspiras al máximo. No tienes límite…

Deja de preocuparte. No importa qué camino tomes porque sabes que llegado el momento, sabrás rectificar o aprovechar lo que encuentres en él.

No importa si te equivocas porque convertirás ese error en palanca.

No importa si tienes miedo, porque sabes que aprenderás de él y lo superarás.

Tal vez aún no te has dado cuenta, pero manejas algo muy valioso entre manos, tú.

Ahora que has despertado y te has quitado la venda de los ojos que sólo te dejaba ver cuando brillaba el sol, ya sabes que lo único que necesitas está dentro de ti.

No esperes nada.

No busques nada.

Arráncate la culpa de las entrañas porque está ocupando el espacio del amor…

Arranca las raíces que te han salido en la conciencia y que te atan a un pasado que no eres tú…

Llevas el equipo de asalto a la vida incorporado.

Lo que necesitas llegará.

Tan sólo suelta lastre y siente.

Deja que pase.

No eres el animal herido, eres la hermosa bestia que sobrevivió…

No eres el niño abandonado , eres el niño que aprendió a quererse.

No eres la que lloró durante mil años, eres la que ahora sonríe.

No habites una persona que ya no eres. Vuelve a ti, a ti de verdad.

Suelta esa parte de ti que a veces tiene ganas de agarrarse al miedo y quedarse quieta.

Suelta todo  lo que te tiente a aferrarte y depender.

No necesitas salvavidas porque vuelas. No necesitas nada más, te tienes a ti.

Corre el riesgo de ser tú y verás que siempre compensa…

Deja de preguntar… La respuesta es siempre la misma… La respuesta eres tú.

 

 

Gracias por leerme y hacer juntos este camino…

¿Te acompaño?

www.merceroura.es 

tarjeta_1


23 comentarios

Hoy te toca a ti


chica-luz

Ya lo sé, estás cansado… Es complicado seguir el ritmo de una vida que a veces parece que se rompe… A veces, incluso parece que sólo se rompe para ti, pero no es cierto. Hay millones de vidas rotas y echas pedazos que se recomponen cada día… Millones de alas rotas que vuelven a volar… Millones de árboles con ramas desnudas que vuelven a brotar…

A veces la vida te deja desnudo y la soledad más rotunda te golpea el estómago. Y no entiendes por qué y no sabes cómo. Intuyes que todo tiene un sentido y una enseñanza, pero te duele demasiado para pensar en ello…

Para los que llevan la noche dentro es más complicado encontrar un atisbo de luz… Aunque al final, creo, esa noche está ahí para que busquemos la luz con más ganas… Como si nos hubieran subido el listón de repente para que no nos durmamos a la hora de saltar…

He pensado mucho y mal, a veces… He dado vueltas en mi conciencia a los obstáculos y a las noches que llevamos metidas dentro que no nos dejan brillar y ver por dónde vamos.  Me he perdido mil veces en esas noches, en mil noches distintas, pero con el mismo perfume y angustia… Las he habitado hasta sentirme tan pequeña que nunca creí tener fuerza para abrir la puerta y salir a encontrar la respuesta. Y al final, considero que la noche se mete en ti porque la necesitas, porque necesitamos oscuridad para ansiar la luz y pisar la cuerda floja para amar la tierra firme… Y al mismo tiempo, acabar amando la noche por lo mucho que nos ha sido útil para encontrar nuestra propia belleza.

Creo que el antídoto es esa belleza. Encontrarla y sentirla, vivirla,  pero no en la luz sino en la noche. En el momento de más angustia, en el instante en que más se nos retuerce el rostro y menos nos reconocemos las facciones…

Vivir es confiar en encontrar la luz en el momento de más oscuridad.

Ver tu belleza cuando más harapos te visten.

Amar cuando menos amor recibes.

Ser justo cuando más injusto es contigo el mundo.

Vivir es creer en nosotros  cuando nadie cree. Cuando más desesperados estamos y menos nos responde el cuerpo y las personas con las que contamos para seguir están más ocupadas mirando a otro lado…

Eso te hace sentir que estás solo, pero no es cierto. Lo que pasa es que hay cosas que sólo puedes hacer tú. La soledad no viene a separarte de los demás, viene a ti para que entiendas que tienes el poder. Para que sepas que debes asumir tu responsabilidad con tu vida… Para que te enteres de una vez que la solución está en tus manos.

Creo que cada uno tiene un aprendizaje distinto, pero todos pasan por amar. Por besar a tus monstruos y entender a los que te han hecho daño… Comprender su dolor, sus miedos, sus rarezas y a veces su incapacidad para hacerlo mejor, como la nuestra…

Tal vez todo esto consiste en perdonar al mundo por no ser como sueñas y entender que así es mejor. Que necesitas este mundo tal como es para llegar a ser tú tal y como eres… Que sus sombras son las que te obligarán a sacar tu luz y brillar intensamente…  Amarlo tal y como es sin esperar que cambie, mirarlo con otros ojos y ser capaz de apreciar sus pequeños avances y sus errores más espantosos… Usar otras palabras para definirlo  y vencer sus reticencias con un abrazo incondicional. Cuando amas a algo o a alguien lo conviertes en algo digno de amor. Todos lo merecemos y quiénes menos saben amar es quiénes más lo necesitan…

A veces, cuando miras al mundo de otra forma, el mundo cambia de golpe.

Y también consiste en perdonarte, comprenderte y asumirte. Bailar con tus momentos más amargos, reírte de tus quejas y tus penas. Verlas como una oportunidad para crecer y saltar… Convertir tus miedos en una palanca… Catapultarte a ti mismo y descubrir que aquello que tal vez te has esforzado en esconder de los ojos ajenos durante años es justo lo que necesitabas mostrar para llegar a tus sueños… Descubrir que lo que no has querido conocer de ti hasta ahora era la clave para llegar al otro lado de tu conciencia, para tener la vida que anhelas.

Y esa vida  no es perfecta tampoco, pero es tuya. Tiene momentos complicados también. Es el resultado de elegir, de decidir sin dejar pasar un solo día más sin rumbo, sin perder más tiempo en ningún plan que no sea el tuyo.

Todos los grandes planes de futuro llevan a ti. A ser más tú y estar mejor contigo.

Cuando consigues eso, miras al mundo y lo ves hermoso. Miras al necio y entiendes su necesaria necedad… Miras al orgulloso y comprendes su orgullo, miras al cruel y sabes que es su forma de suplicar amor porque aún no ha sido capaz de amar sus sombras…Decides al lado de quién quieres caminar y de quién no, pero borras el resentimiento de tus venas… Eso te transforma, te invade, te cambia de forma inmediata.

Y te miras a ti y ves que eres un poco ellos y un poco el mundo. Y te das cuenta de que esto de vivir va en dos sentidos…

Hacia ti.

Hacia ese mundo salvaje y maravilloso…

Hacia los millones de personas que viven en él y están tan perdidos como tú y tienen mucho miedo. Millones de personas que cada día buscan su luz. Algunos ya han descubierto que pueden.  Otros ya la usan con una fuerza que ilumina el mundo… Quién sabe cuántos van a encontrar hoy la suya y vivirán ese momento mágico…

Tal vez hoy te toca a ti.

chico-sol


6 comentarios

Vivir sin medida


Foto : Mercè Roura

Foto : Mercè Roura

Esto se acaba… Otra vez… Desde hace días que oigo un montón de ideas sobre cómo será el nuevo año. Dicen que será mejor, que este 2016 ha sido un año duro y complicado y que 2017 será un momento para que las ideas fluyan y las soluciones lleguen. No lo voy a negar, tengo ganas… Espero que este, como me pasó en 2015, sea mi año.

De todas formas, hay algo que me queda claro después de este 2016 cargado de todo… Ha sido un año amargo y dulce. Un año de abrir heridas antiguas para convertirlas en cicatrices… Un año de golpes y decepciones, de falsedades descubiertas y verdades crudas. Un momento para caricias con garras afiladas y enorme confusión… Este año me han pasado cosas maravillosamente terribles… He bebido remedios amargos y he topado con realidades incluso más increíbles que las fantasías más locas…Lo repaso y algunas cosas aún me hacen estremecer…

Me quedan ahora algunas preguntas en el aire que necesito compartir… ¿Es realmente negativo eso? Lo digo porque este ha sido uno de los años más duros de mi vida y a la vez el año en el que me he sentido más libre y más yo misma que nunca… Este año me he descubierto de verdad y me he dejado guiar por mi intuición y mi entusiasmo…

¿No necesitamos momentos así? ¿No necesitamos tormenta para que luego llegue la calma? ¿No es al caer que tomamos la fuerza para levantarnos?  Sólo encontrando en lo más profundo de ti lo más oscuro, lo que te ocultas y no quieres conocer a veces, puedes llegar a encontrar tu luz y brillar intensamente… ¿Qué seríamos sin nuestras sombras? ¿qué pasaría si no pudiéramos encontrar nuestras aristas más cortantes? ¿cómo las limaríamos? Y si no pudiéramos ver lo que no queremos ser ¿cómo sabríamos cuál es nuestra misión en la vida?

Y para las personas con las que nos cruzamos.. ¿Cómo elegiríamos bien a los mejores compañeros si no topáramos con personas que no merecen nuestra compañía?  ¿Cómo crecer hasta llegar a la altura de nuestros sueños sin las dificultades? ¿Cómo llegar a ser nuestra mejor versión sin subir esta escalera de caracol angosta y complicada? A pesar del vértigo y de que a veces no se puede ver dónde sujetarse porque no hay barandilla… ¿Qué somos si no comprendemos lo que no somos?

Lo digo porque al mirar atrás y pedir un poco paz interior entre tanta tormenta, me veo de pie, erguida, llevando mi barca a puerto, arriando mis velas, vestida de sal de mar y revuelta de arena y me doy cuenta de que he aprendido a navegar… Que he conocido aún más si cabe el dolor y el miedo, la aventura de adentrarse en ese mar lleno de belleza y hondura, un mar bravo lleno de vida y de todo lo que cabe esperar… Desengaño, pasión, viento huracanado, calma deliciosa, tiburones insaciables y olas gigantes… Me miro y a pesar de la dificultad del trayecto veo en mis ojos la extraña belleza del cambio, de la experiencia, de saber que he podido a pesar de caer hasta el fondo y golpearme en las rocas… El gesto del que se conoce y complace de conocerse aún sabiendo de sus rincones oscuros y sus imperfecciones necesarias… Y sólo se me ocurre mirar al mar y dar gracias, por todas y cada una de sus envestidas y caricias, que me han llevado a esta persona que ahora soy…

Es cierto, nos toca calma…Nos hace mucha falta un momento de paz para evaluar daños y recomponernos… Sin embargo, somos quienes somos por cómo hemos librado batalla y mantenido la esencia ante los momentos duros… Por cómo hemos sabido extraer la enseñanza al horror y la belleza del dolor…

Somos lo que somos porque el mar estaba bravo y decidimos salir a navegar en lugar de quedarnos en casa…

Somos lo que somos porque preferimos arriesgar a quedarnos con la mirada de siempre y dejar que nuestras pupilas se invadieran de rutina…

Somos lo que somos porque decidimos serlo a pesar de los golpes secos y las caricias falsas…

Y el premio por soportar tanto contratiempo sin salir corriendo, somos nosotros… Conocernos, amarnos, tenernos…

Sólo los que se conocen deciden su futuro.

Y eso, es gracias a nosotros y años como este 2016 que agoniza y casi pide perdón por los mordiscos necesarios, los arañazos y las puñaladas a traición…

No se trata de como sea este nuevo año, se trata de cómo somos nosotros.

Tocaba crecer y el mundo nos puso delante los maestros adecuados…

Tocaba perder y la vida nos arrancó a veces lo amado para que sepamos que en realidad no tenemos nada más que nosotros mismos…

Tocaba vivir y el universo casi nos arranca la vida para que recordemos lo hermosa que es…

Hay momentos para todo… Que este 2017 nos traiga calma y nos empuje a cumplir sueños…

Foto : Mercè Roura

Foto : Mercè Roura

Ahora, toca mar plana, olas chicas que llegan a la arena y besan las rocas con placidez…Dejar de luchar para soltar amarras y notar la vida, dejar que nos acaricie el sol y nos venza este mar amable y tranquilo… Toca llegar a puerto y abrazar la paz de conocernos y sabernos más libres.

Toca brillar y desplegar las alas para que se note lo aprendido…Para enseñar a otros que buscan su rumbo que es posible.

Toca mostrar nuestra luz al mundo y compartirla… Sólo así se hará más grande, inmensa, eterna…

Toca mostrar quiénes somos ahora que ya lo tenemos claro.

Toca abrazar nuestra esencia y vivir sin medida.

 

Gracias… #Feliz2017