merceroura

la rebelión de las palabras


1 comentario

Por qué tu vida se repite


¿Te has preguntado alguna vez por qué tu vida se repite?

Seguro que sí, millones de veces.

No comprendes nada, te sientes asfixiado y cansado.

Estás harto de hacer sin parar y ver que siempre llegas al mismo lugar.

Por qué van cambiando las caras, pero en el fondo, tienes las mismas relaciones.

Por qué cambian los lugares, pero pasa lo mismo siempre.

Esa sensación de vivir en bucle, de no saber qué hacer ya para bajarse de esa noria en la que no quieres ir montado.

¿Por qué por más que te empeñes y esfuerces siempre te quedas a medias o no alcanzas lo que deseas?

Esa rabia, esa impotencia, ese miedo terrible a que siempre sea así… A que nunca pase nada que se salga del guion. Como si estuvieras en un cárcel invisible y no pudieras salir y nadie viera los barrotes más que tú.

Esa sensación inmensa de injusticia que te abre en canal y te hace sentir una tristeza que te cuesta admitir, porque si la admites es como darte por vencido, como reconocer que no hay nada que puedas hacer… Aunque ya hace tiempo que lo piensas, no hay nada. No controlas nada. Te sientes tan pequeño e incapaz…

¿Has sentido que hagas lo que hagas nunca cambia nada en tu vida?

Como si no pudieras evitarlo, como si la vida tuviera otros planes para ti y por más que lo intentaras, no pudieras salir del camino marcado.

A veces, parece que las cosas van a cambiar pero al final todo vuelve. Todo se tuerce. Todo se repite. Como si pasara lo que pasase, por la noche tuvieras que volver al redil…

Como el payaso del circo que por la noche endereza la vara que el forzudo dobló a media tarde mientras recibía la admiración y el aplauso del público mientras a él no le ve nadie ni se le reconoce nada.

Te sientes marcado. Etiquetado. Incapaz. Y sientes que el mundo te mira esperando algo de ti que no puedes dar.

«Con el talento que tienes… Con lo mucho que vales…

Tendrías que estar triunfando con lo que haces… ¿Estás seguro de que lo haces bien? ¿Ya crees en ti mismo? ¿Has intentado esto o aquello? ¿Cómo puede ser que todavía no lo hayas conseguido?

Gente con menos talento que tú haciendo lo mismo te va por delante».

Eso es lo que te dicen y te sientes frustrado y avergonzado. Querrías gritar y decirle al mudo que ya no puedes más, que haces lo que puedes pero que hay algo, no sabes qué, que no te deja avanzar. Algo te ha puesto un techo, un muro alrededor que no te deja seguir, que siempre está a un metro por delante de ti y avanza contigo para no dejarte prosperar. No puedes hacer nada. Has intentado saltarlo, rodearlo, destruirlo pero es imposible.

¿Y si no tuvieras que hacer nada más?

¿ Y si esto no va de hacer sino de ser?

¿Y si resulta que dejas de presionarte y exigirte y todo sigue igual? Ni mejor, ni peor… ¿Qué es mejor y qué es peor?

¿Y si sueltas un poco esa carga y te das cuenta de que la vida te trata como tú te tratas en realidad?

¿Y si te fijas en cómo te miras, cómo te hablas, cómo te infravaloras y te das cuenta de que de esa forma no puede salir nada hermoso?

¿Y si eres consciente de que no crees en ti ni en tu valor y estás esperando que el mundo te dé algo que tú no te das?

¿Y si te perdonas por todo eso que querías conseguir y no llego y ves tu valor inmenso por lo que eres?

¿Y si la vida se repite para que te des cuenta de algo que todavía no ves?

Un aprendizaje, un mensaje oculto tras cada situación, tras cada desengaño, tras cada discusión… Como si pusiera ante ti un espejo que te permite ver ahí afuera lo que llevas dentro, en tu mente, sin ser consciente del daño que te haces sin querer.

Como si te pusiera tú mismo la zancadilla y te recortaras las alas.

Y, no quiero decir con esto que los demás no sean responsables de lo que hacen, para nada. Entiéndeme. Pero ahora hablo de ti, de lo que dice de ti lo que sucede en tu vida. De cómo usar este dolor para curarte la vida y remendarte a ti mismo.

De cómo darle la vuelta a todo.

Podrías enfadarte con la vida y con esas personas que te hacen defraudado y dejado tirado, con las que no supieron estar en su lugar, sin duda, pero ¿Para qué? No vas a cambiarlas y perderás un tiempo precioso con tu rabia culpándoles en lugar de mirar en ti y sanar tus heridas. Puedes escoger hacer lo que está en tu mano, trabajar en ti, comprenderte y usar el espejo para estar bien.

Y a los demás, perdonarles, poco a poco, porque ellos también van por la vida perdidos, sin ser conscientes de los espejos y lo que proyectan. El miedo nos hace cobardes y nos hace creer que para sobrevivir tenemos que pisar a otros, cuando es justo lo contrario.

Deja de mirar fuera y mira dentro, el único lugar donde actuar lo cambia todo.

Suelta esa rabia. No te enfades contigo por sentirla, es normal. Sólo sé consciente de ella y utilízala para perdonarte. Para ver más allá… Deja de sabotearte y observa tus pensamientos y descubre que no son reales, que forman parte de un mapa de vida que no es tu mapa. Lo tomaste prestado cuando eras niño pero ya no te sirve. Ahora puedes decidir cambiarlo, cuestionarlo, dejar de creer en él y empezar a creer en ti.

No esperes a que el suelo no se tambalee para sentirte seguro. Sujétate en ti y en nada más. No importa que camines por la cuerda foja porque tú eres firme… No necesitas los mejores zapatos, sólo marcar tu paso y permitirte saltar, bailar y caminar en paz.
No esperes a ocupar un mejor puesto, perder esos kilos de más o a cobrar más para valorarte porque ya mereces lo que deseas. Porque tu valor no tiene precio y tu talento no se mide, ni se etiqueta. Sencillamente se nota, se expande, se contagia. Disfruta de ti y de lo que haces. Ama ahora cada pequeña fibra de tu esencia, cada átoma de tu humanidad porque mereces ese amor.
No esperes a aceptarte y amarte como mereces mañana.
No esperes a no cometer errores, ni a superar tus retos ni batir tus marcas.

No se trata de alcanzar nada para empezar a respetarte, va al revés, esto va de respetarte primero y luego conseguir lo que deseas aunque no siempre como tú lo has imaginado. Y si llega, genial. Y si no, no importa, el camino andado con cariño te habrá llevado a cosas maravillosas.
No esperes a nada, ni a nadie que te diga que sí y te abra ninguna puerta. Eres tú quién las abre cuando te observas sin reproches y dejas de culparte.
Dedícate un tiempo para darte cuenta de que tienes que tratarte mejor a ti mismo. 

¿No lo ves? La vida se repite porque no te miras como se mira a alguien que se ama… Porque no te perdonas… Porque piensas demasiado y mal… Porque tus pensamientos te limitan y te crees diminuto, poco hábil, insuficiente… Y en esas creencias absurdas has construido un imperio de exigencia y reproches, un refugio de culpa y miedo en el que te escondes de ti mismo… Pero eres tú mismo quién va a salvarse cuando se dé cuenta de que tiene que mirarse con amor, con el amor que espera que el mundo le mire…

¿No lo ves? Tu vida se repite porque tú te repites contigo, porque no te valoras y no te amas…

Gracias por leerme… Escribo sobre lo que siento o he sentido y el camino que he hecho hasta llegar aquí (aunque todavía estoy a medio camino de algún lugar). En este camino he aprendido poco a poco a aceptarme y amarme (aún me falta mucho, soy consciente).

Si quieres saber más de autoestima, te invito a leer mi libro “Manual de autoestima para mujeres guerreras”.

En él cuento como usar toda tu fuerza para salir adelante y amarte como mereces y dar un cambio a tu vida… Ese cambio con el que sueñas hace tiempo y no llega.

Disponible aquí 

amazon llibre merce amazon

Si quieres saber más de mí, te invito a entrar en mi web y conocer lo que hago. Acompaño a personas y organizaciones a desarrollar todo su potencial a través del coaching, el mentoring y la Inteligencia Emocional. 

www.merceroura.es 


Deja un comentario

Ese miedo insoportable a ser felices


Muchas personas ya no leen, ni escuchan, ni se comprometen con nada ni con nadie, ni saben a dónde van… Simplemente caminan sin sentir, sin notar, sin saber. Devoran vida un día tras otro esperando que algo en el camino las salve de esa angustia que sienten por no poder agarrarse a nada y sentirse tan inseguras con todo… Van transitando y a la espera que alguien o algo las salve y las ancle a un pedazo de tierra donde la incertidumbre no las alcance y el miedo se quede en la puerta.

El problema de dejar al miedo en la puerta es que siempre está ahí, acechando. No sentirlo y atenderlo no nos calma, nos lleva a vivir pendientes de él, de su presencia, de su llegada, de saber que nos lo vamos a encontrar si nos movemos más allá del perímetro habitual.

Muchas personas ya no se dan cuenta de lo que implica lo que les pasa porque viven anestesiadas consumiendo imágenes y sombras para evitar ver su sombra. Que no miran donde pisan porque si lo que pisan les asusta. Que no se conectan a ellas mismas porque saben que cuando lo hagan llegarán las preguntas, los pensamientos y los silencios dolorosos en los que esas preguntas impertinentes y esos pensamientos en bucle les van a obligar a sentir. Y les pedirán que abran la puerta y dejen entrar al miedo…

Lo que pasa es que le tienen tanto miedo al miedo que no saben que si le dejan pasar les va a salvar la vida.

Porque cuando el miedo te atraviesa deja de preocuparte.

Porque cuando vives tu miedo dejas de estar pendiente de él.

Porque el miedo vivido y reconocido te cura las heridas y las cicatriza.

Mucha gente ya no para un momento, ni escucha, ni siente, ni calla porque si lo hace y llega con el silencio es tan potente que les cambia la vida… Porque en realidad nos asusta más que la felicidad que la desdicha. Porque, aunque sabemos que tras el estruendo salvaje de sentir lo que nos asusta llegará la paz, el zarandeo necesario para que suceda nos aterroriza todavía más.

Admitánoslo. No es el miedo lo que nos paraliza. Es el miedo al miedo. El miedo a secas es un bálsamo amable y asequible para un corazón que busca calma. Una lluvia bendita que viene a limpiar el polvo acumulado y a arrancar el barro y la mugre pegados al asfalto. Una manta cálida y suave después del día más frío del invierno más intenso vivido a la intemperie…

Lo que nos da miedo es no tener miedo y perder la coartada para no ser nosotros mismos y tener que dejar de protegernos y vivir a medias. Perder la excusa para hacer lo que sentimos que debemos hacer en nuestra vida, quedarnos sin lugares donde escondernos de la vida por si nos pide que movamos ficha y seamos valientes.

Nos provoca terror quedar atrapados en la rutina como salir de ella.

Lo que nos da miedo de verdad es que todo esté bien y no haya excusas para no hacer lo que deseamos y dejar de hacer lo que ya no nos llena por dentro…

Lo que realmente nos asusta es ser felices porque no nos sentimos dignos. Por eso preferimos una amargura controlada y asequible. Una angustia encapsulada de lunes a viernes y un cansancio derivado de ella el fin de semana que nos recuerde que no lo tenemos todo, por si la vida se enfada y nos quita lo que tenemos como castigo por habernos creído merecer lo mejor.

Lo que realmente no atrapa en una vida que no nos llena ni ilusiona es ese miedo insoportable a ser felices…

GRACIAS por leerme.

¿Quieres aprender a amarte?

¿Quieres dar un giro a tu vida?

Primero te invito a leer mi libro  “Manual de autoestima para mujeres guerreras”.

En él cuento como usar toda tu fuerza para salir adelante y amarte como mereces y dar un cambio a tu vida… Ese cambio con el que sueñas hace tiempo y no llega.

Disponible aquí 

amazon llibre merce amazon

Y a entrar en mi web y ponerte en contacto conmigo para hacer un plan y transformar tu vida en todos los aspectos. ¿Te apuntas?

www.merceroura.es 


2 comentarios

Y tú ¿Eres una prioridad en tu vida?


¡Qué maravilla cuando estás tan harto que eres capaz de salir de ti mismo y ver las cosas de otro modo!

Cuando te cansas de qué dirán y te fijas en lo que tú quieres decir.

Cuando dejas de pensar qué piensan y piensas tú, pero saliendo del bucle.

Cuando caminas sin mirar atrás ni te desesperas por lo que encontrarás más adelante. Cuando tienes miedo igual que antes pero el miedo ya no te tiene a ti.

¡Qué grande esa sensación de estar en ti y sentirte bien!

Conocer tus fallos pero abrazarte a pesar de ellos. Conocer tus fortalezas y descubrir cómo usarlas para servir a otros sin olvidarte de ti mismo.

Saber qué sientes y permitirte escuchar lo que necesitas de una vez por todas sin esperar a que otros te lo pregunten y te den.

¡Qué paz cuando no necesitas demostrar nada y vives siendo tú sin pedir permiso!

Cuando no te pasas la vida haciendo cosas para que otros te vean y las haces porque crees en ellas y crees en ti. Porque quieres compartir lo que eres para aportar y disfrutar con ello y no necesitando que con ese gesto nadie te valide ni valore.

Aunque eso solo pasa cuando te permites pasear un rato con tus miedos y dejar salir a esos monstruos que hay en tu mente. Cuando rescatas tus fantasmas y les miras a la cara y descubres que estabas asustado por algo que no existía…

Cuando te paras y entretienes a respirar y descubrirte.

Cuando apuestas por ti y cambias tu forma de pensar y mirar al mundo y, sobre todo, mirarte a ti.

Cuando decides que vas a tratarte bien hasta las últimas consecuencias aunque eso implique soltar cosas que te va a doler mucho soltar.

Cuando dejas de ponerte el último de la fila y empiezas a ser una prioridad en tu vida.

Justo en ese momento, te das cuenta de que has dado mil pasos intentando huir de aquello que iba a liberarte. Entonces, descubres que mientras no visites tu mayor temor y mires dentro de ti, cada paso que das pensando que es hacia lo que sueñas es en realidad una zancada para evitar lo que te asusta… Y al final, la vida siempre te pone delante de tu miedo para que puedas reírte él y superarlo.

GRACIAS por leerme.

¿Quieres aprender a amarte?

¿Quieres dar un giro a tu vida?

Primero te invito a leer mi libro  “Manual de autoestima para mujeres guerreras”.

En él cuento como usar toda tu fuerza para salir adelante y amarte como mereces y dar un cambio a tu vida… Ese cambio con el que sueñas hace tiempo y no llega.

Disponible aquí 

amazon llibre merce amazon

Y a entrar en mi web y ponerte en contacto conmigo para hacer un plan y transformar tu vida en todos los aspectos. ¿Te apuntas?

www.merceroura.es