merceroura

la rebelión de las palabras

No esperes más

10 comentarios


NIÑA COLUMPIO CIUDAD

Al final, no atreverse cuesta muy caro. La vida se nos pasa suspirando… Corre sin parar mientras pensamos si podemos, si queremos, si llegaremos al final. A veces lo pienso, me volví fea mientras intentaba darme cuenta de que era hermosa… Me hice vieja, mientras no me atrevía a vivir mi juventud. Mientras me decidía a decirle “te quiero” vino un viento fresco y él se marchó…
Perdemos la vida por buscar una vida perfecta, una vida que no nos avergüence mostrar al mundo y colgar el Internet.
No somos lo que soñamos, somos lo que creemos que deberíamos soñar para quedar bien en las fotos y poder contar a otros lo bien que nos va en nuestras vidas prestadas y sin sabor.

No dejamos que el niño que nos habita crezca porque le asusta no saber cómo, no saber por qué y no ganar la partida… No dejamos que sufra por sobredosis de realidad y frustración,  pero no deja de sufrir porque no siente la vida, porque mira tras el cristal…
Pasa rápido el tiempo cuando no te notas las alas y te escondes de tu grandeza. En cada esquina se te queda una migaja de amor sin dar y una risa tonta por estallar. Y un día, despiertas y las piernas están flojas y pies cansados. Te duele lo que no eres y te rabia por dentro lo que no te has atrevido a hacer.
Odias al mundo porque no se para cuando tú te paras para darte tiempo a reaccionar. Odias a todos los que hacía algo por encontrarse mientras tú te ocultabas para no parecerte a ti.
Pasa rápido el tiempo y te dibuja un mapa de sueños por cumplir y miedos por vencer en el rostro y el pecho. Tus temores y reproches navegan por tus costuras y dejan cicatrices, una por cada reto que no asumes, una por cada beso que no das…
En tu pecho se pierde una batalla y se borra una idea que tuviste y que sabes que nunca llegarás a plasmar.
No hay amores eternos esperando a que te decidas, hay amores gastados que vibran  sin ti. Bocas que encuentran otras bocas que han aprendido a besar mientras tú te mordías los labios y manos que acarician mientras tú te muerdes las uñas esperando para empezar a vivir…
No hay más estrellas fugaces, se acabaron los deseos, ahora toca decidir si te levantas.
Y ahora me digo con esperanza… Eres hermosa, incluso sin saberlo. A veces, sin saberlo, todavía lo eres más…
Deja de contarte cuentos y acumular ganas. Rompe las cortinas y deja que el sol meza tu piel pálida y cansada…
Eres enorme, incluso cuando te sientes pequeña, diminuta, ínfima.
Eres grande sólo por ser, por estar, por respirar… Lo que pasa es que percibes tu vida como algo pequeño y te has adaptado a un mundo que se encoje porque se asusta, que escribe su futuro con pesadillas… Un mundo decepcionado y perdido que acumula hasta que revienta porque no soporta pensar que no tendrá lo que nunca será suyo.
Me he dado cuenta… Tenemos el tamaño que decidimos, el que nos dibujamos… El que nos asignamos a nosotros mismos para poder seguir… Como si construyéramos una puerta y luego nos ajustáramos a ella para pasar, cuando deberíamos hacer lo contrario… Ir por la vida entrando solo a través de las puertas que no nos obliguen a renunciar a lo que somos, que no nos hagan reducir nuestra capacidad de crecer.
Hubo un tiempo en que decidí ser invisible. Porque no soportaba que me miraran. No soportaba decepcionar. Ser poco, ser demasiado. Pasarme de largo, quedarme corta. No gustar, no medir, no parecer, no encajar… Miré al mundo esperando su desprecio y el mundo me lo dio sin vacilar.
El mundo siempre te responde como esperas, siempre recoge el guante que lanzas para que te des cuenta de que te va pequeño y realmente podrías aspirar a más.
Y ahora me digo… Deja de buscar, ya has encontrado. Deja de desear, ya tienes. Deja de compararte, ya eres…
No esperes más, ya has llegado. Esto no es una carrera, es una forma de mirar, una forma de vivir, un cambio de percepción. El tiempo se mide por unidad de paciencia y el espacio por tu capacidad de imaginar. Todo está cerca o está lejos según cuánto lo desees… Y en el fondo da igual porque a veces no está. Lo que queremos está esperando a que lo inventemos y reconozcamos nuestra capacidad para tocarlo.
No necesitas acumular sueños, ni razones, ni excusas, ni culpas, ni miedos, ni refranes viejos que te invitan a decir que no a lo que anhelas… No necesitas.
Me lo repito… No necesitas. Suplicando que esa idea entre en mí y no se largue jamás… Para abrazar la paz de no esperar, no querer, no deber, no mirar hacia delante ni perderme mirando atrás.
Para que sólo exista este ahora, este momento inmediato, este instante en el que sentir que estoy… Esta certeza básica a la que pertenecer sin desesperar.
Y así poder soñar sin controlar, sin buscar un resultado concreto y perderme la oportunidad de vivir lo inesperado… Para poder ser sin esperar, actuar sin topar contra el muro de esperanzas retenidas y sueños hipotecados por no ser perfectos… Para poder asumir mi grandeza sin obedecer a mi pequeñez, para amar mi soledad sin ceder al temor de que sea eterna.
Me digo… Eres grande en tu pequeñez. Eres feliz sin necesitar… Eres hermosa, porque todo lo que existe es hermoso  sin tener que esperar que unos ojos que lo sepan apreciar. 

La niña que te habita ya no quiere sólo jugar, quiere vivir, prefiere caer antes de pasar la vida sin columpiarse…

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Autor: merce roura

Amo la imprudencia de mis palabras...

10 pensamientos en “No esperes más

  1. Justo ahora que necesito tomar decisiones y no sé bien qué hacer, que pensar, me aterra sentir miedo, las piernas me tiemblan y al mismo tiempo hay fe y esa necesidad de moverme, de crecer. Antes me sentía grande no era consciente de que mi estatura física es pequeña no lo notaba me sentía inmensa, poderosa algo paso y eso cambió elegía la pequeñez, la invisibilidad pero la vida es movimiento y aunque me da miedo tengo confianza al leer estas palabras que dan testimonio de qué hay alguien más, muchos más y que no estamos solos.

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    • No estamos solos, nunca… incluso cuando nos sentimos muy solos no lo estamos… No temas sentirte grande, lo eres… Cuánto más grande eres tú, más asequible es tu miedo. Y puedes moverte y equivocarte, no pasa nada, a veces ese error forma parte del plan para llegar a dónde sueñas porque te hace crecer! ánimo y un abrazo 🙂

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  2. bello y real,,una lágrima escapa….y me siento identificada con tus palabras,cómo salir de los miedos??,son la barrera para comenzar otro camino,un camino que nos lleve a ser un poquito más ….felices? será???.

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  3. Profundo, hermoso, liberador.
    Mil gracias Merce por existir! Tus palabras resuenan sobremanera en mi alma!

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  4. Te Admiro ! Me emociona leerte hasta las lágrimas ..Ese conocimiento taan profundo que tienes de la naturaleza humana me sorprende ! Y me pregunto ..que hace que seas así ..que Don recibiste ? A veces cuestiono al Universo porque le diò taanto a algunos ? Y tan pocos a otros ? Cuál es él misterio ? Gracias mil por compartir tus palabras ! Saludos !

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    • Sabes? yo creo que todos tenemos dones… Lo que pasa es que si nos escondemos y avergonzamos de nosotros no los podemos mostrar… Tú tienes dones, igual que yo y que todos… He descubierto algo, cuánto más te amas, cuánto más aceptas tu sombra, eso que a veces has escondido de los demás por temor a no ser aceptado, más aportas, más brillas… Siente tu grandeza y brillarás… Yo lo intento cada día…Estoy segura de que todos podemos por igual 🙂 mil gracias por tus hermosas palabras! un abrazo 🙂

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  5. Precioso. Gracias por compatir el sabor del fruto de tu Vida.

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